Bere nos dejó en Etro. Si no sabes de qué te hablo es porque te has estado perdiendo nuestro paseo por la avenida defeña de las grandes casas de moda. Pero no importa, mira: empezó aquí y luego siguió por aquí.

Después de Etro topamos con la tienda insigna del gigante del low-cost, Zara. Casualmente, este es el Zara más aburrido de toda la ciudad y posiblemente de todo el pais. Y es que no es por nada que se conoce a Masaryk como la avenida más cara de México. Las rentas de los espacios son tan costosas que al parecer a Amancio no le conviene tener un gran establecimiento por aquí. El resultado es un Zara pequeño que no tiene Trafaluc (la linea joven de la casa), no tiene ropa para hombre ni tiene Zara niños. Así que les recomendamos pasar de largo, deteniéndose un momento, eso si, ante los escaparates porque como sea los Amancio boys escaparatistas saben hacer su chamba.



Junto a Zara se encuentra una pequeña tienda de Intimissimi.

Aquí si sugerimos una paradita: lencería chula, pero sobre todo los trajes de baño de Calzedonia que se caen de bonitos. Y aunque en el DF llueve y hace frio (¡maldición!) y cueste trabajo creerlo, estamos en verano y los afortunados que tomarán vacaciones de playa necesitarán surtirse.
Pared de por medio, otra vez pisamos el imperio Inditex, esta vez en Massimo Dutti.

El público de Massimo posee un poder adquisitivo ligeramente mayor que el público objetivo de Zara, el resultado es que en Massimo podemos encontrar prendas de ligeramente mayor calidad.
Fue en la vitrina de Massimo Dutti que mi cámara captó el siguiente reflejo:
Bere (con playera de Mickey Mouse) y yo, muy concentradas. Esta vez no era mi intención taparme el rostro, pero así salió...
A estas alturas ya hemos recorrido la mitad de la avenida pero las mejores tiendas se encuentran en la mitad que nos falta, así que no es mala idea ingerir algo de cafeína y calorías. La opción es Pasaje Polanco.
Fue en la vitrina de Massimo Dutti que mi cámara captó el siguiente reflejo:
Bere (con playera de Mickey Mouse) y yo, muy concentradas. Esta vez no era mi intención taparme el rostro, pero así salió...A estas alturas ya hemos recorrido la mitad de la avenida pero las mejores tiendas se encuentran en la mitad que nos falta, así que no es mala idea ingerir algo de cafeína y calorías. La opción es Pasaje Polanco.
Ya sé que han notado la diferencia de ortografía, pero yo decidí apegarme a la S de los letreros en las esquinas.Pasaje Polanco es una joyita arquitectónica de los cuarentas, obra de Francisco Serrano. Aquí, vivió Pedro Infante. Ahora es un corredor comercial que ofrece ropa o joyería y en cual hay algunos restorancitos muy encantadores. Bere y yo sólo nos detuvimos en el Starbucks para agarrar unas bebidas para llevar y seguir con la caminata.
Ah si, la caminata... continúa en Tarde o Temprano.