Ayer fue la ceremonia de los Emmy y mi timeline de Twitter se encontraba inusualmente vacío. No sé si porque era una alfombra roja "menor" (comparada con la del Óscar o la del MET) o porque, y quiero creer que es esto, bitchear sobre las elecciones estilísticas de las famosas empieza a pasar de moda.
Laverne Cox en Calvin Klein // Tatiana Maslany en Bouchra Jarrar
Joan Rivers, quién murió hace poco más de un año, dejó un notorio legado a la cultura popular pero no debemos olvidar (aunque muchos lo hacen) que lo suyo pertenecía al territorio de la comedia.
Kiernan Shipka en Dior // Lady Gaga en Brandon Maxwell
Ahora que somos más conscientes de lo pernicioso del body shaming -criticar el cuerpo de alguien, ya sea por flacura o por gordura- y que a pesar de la homogeneidad de ciertos blogs de estilo personal el gran público empieza a abrazar la idea de que es mejor la moda como autoexpresión que como uniformidad, es muy difícil y medio inútil ponerse a dilucidar quién "acertó" y quién "falló" en la elección de su estilismo.
Christina Hendricks en Naeem Khan // Kerry Washington en Marc Jacobs
Principalmente, porque hay tantos gustos como opinadores y cuándo dices quiénes iban "bien vestidas" lo único que se deja ver claro son tus propias filias y fobias, tu conocimiento (o desconocimiento) de las tendencias de moda y lo complejo, sofisticado o por el contrario lo simplón de tu propio gusto, que no el de la actrices en cuestión.
Elisabeth Moss en Oscar de la Renta // Emma Roberts en Jenny Packham
Si Suzy Menkes, una de las críticas de moda más importantes del mundo, ya lo dijo alto y claro: la "bitch brigade" no contribuye a nada ¿qué nos queda a nosotros, aficionados, detrás de nuestras pantallas?
Sarah Paulson en Prabal Gurung // January Jones en Ulyana Sergeenko
Los Síes y Noes están out y definitivamente bitchear es taaaan 2012...
¿O tú qué piensas?




















